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Presion intraocular oftalmologo fuengirola
Dr. Salvador Nebro Cobos
Dr. Salvador Nebro Cobos

¿Qué es la presión intraocular? Causas y tratamiento

La presión intraocular (PIO), también llamada presión ocular o tensión ocular, debe mantenerse en valores que no dañen el nervio óptico, con la consecuente pérdida de visión irreversible.

La presión del ojo sólo puede medirla un especialista en salud ocular. Su medición es indolora y necesaria, pues muchas veces una tensión patológica pasa desapercibida para el paciente, y la única forma de prevenir una posible ceguera es una valoración de la tensión ocular y del nervio óptico. Se suele tomar de forma rutinaria en las consultas oftalmológicas a partir de los 40 años.

Presión intraocular

La presión intraocular es la fuerza por unidad de superficie que realizan los líquidos que se encuentran en el interior del ojo, en el humor vítreo y el humor acuoso. Entre otras funciones, una presión ocular correcta (entre 10 y 20 mm Hg) ayuda a mantener la esfericidad del globo ocular. Cuando la presión está alta, presiona de forma más intensa las paredes del globo ocular,   con la posibilidad de daño del nervio óptico que es la parte más sensible, hablando entonces de glaucoma.

Podemos explicar al paciente qué es la presión intraocular y por qué los valores del tensiómetro doméstico  nos sirven con una analogía: mientras la tensión arterial mide el empuje que ejerce la sangre en las paredes de las arterias, la tensión intraocular sería el equivalente a la fuerza que ejerce el aire del interior de un globo sobre las paredes del mismo, cambian aire por fluidos acuosos diversos y globo por ojo.

No es fácil determinar si una presión ocular es patológica, es decir está provocando un daño en el nervio óptico, o no lo es, ya que hay ojos que soportan presiones de hasta 28 mm de Hg sin sufrir daño, y otros que con 18 mm de Hg progresan en el daño del nervio óptico. Es necesario pues valorar no sólo la presión, sino el daño del nervio óptico a través de campos visuales y de tomografías de coherencia óptica del nervio óptico, de los antecedentes familiares, de patología ocular concomitante, etc. Es muy importante para valorar la posible progresión en el tiempo un control periódico del paciente.

¿Cómo se mide la presión del ojo?

La PIO se mide con un instrumento especial, llamado tonómetro. Este aparato, que solo puede ser manejado por un oftalmólogo, realiza una leve presión sobre la córnea y sobre la esclerótica del ojo, para medir su grado de deformación.

Los tonómetros funcionan aplanando la córnea en un área concreta, bien con aire, o bien por contacto. La presión ejercida para aplanar esta superficie corneal es una medición indirecta de la presión intraocular. Se realiza así una medición rápida indolora e incruenta.

Como sucede con la tensión arterial, los valores de la presión intraocular fluctúan a lo largo del día, por lo que se aconseja realizar las mediciones más o menos a la misma hora, y pueden verse alterados de manera temporal por el uso de ciertos fármacos para tratar otras dolencias

Causas del aumento de la presión intraocular

Entre las causas del aumento de la presión, podemos destacar:

  • Antecedentes familiares de hipertensión ocular o de glaucoma.
  • Padecer miopía magna o miopía patológica.
  • La edad avanzada. A partir de los 35 años, aumenta el riesgo de sufrir hipertensión ocular.
  • El uso de algunos fármacos.
  • Algunas enfermedades oculares

Claves para evitar una presión intraocular alta

Los factores genéticos y el historial clínico del paciente tienen una especial relevancia, y no son modificables. Pero si tenemos un arsenal terapéutico para bajar la presión ocular, no sólo farmacológico, sino también quirúrgico.

Si, tras comenzar un tratamiento farmacológico notas alteraciones en la visión, consulta de inmediato con un médico. No siempre serán por  un aumento de la PIO y, de ser así, se te cambiará el tratamiento por otro o se te derivará al oftalmólogo.

Por lo demás, las medidas para mantener la presión intraocular en valores óptimos que están a tu alcance son las siguientes:

  • Acude a una revisión oftalmológica anual, más frecuente si el especialista te lo indica,ya que la presión ocular alta es asintomática en sus inicios y es la única forma de detectarla.
  • Lamentablemente los hábitos de vida influyen muy poco en la presión intraocular.

Tratamiento para tener una presión intraocular normal

Colirios

A pesar de que los colirios con corticoides, en tratamientos prolongados, pueden ser causa de presión intraocular y de glaucoma, otros colirios se utilizan para tratar los casos menos severos de estas dos afecciones.

Algunas gotas para los ojos que ayudan a controlar la PIO elevada contienen prostaglandinas, para aumentar la salida de líquido del humor acuoso.

Otras reducen la producción de líquidos en el interior del globo ocular con betabloqueadores.

Los agonistas alfa adrenérgicos consiguen, a la vez, reducir la producción de líquidos en humor acuoso y mejorar el drenaje.

También pueden prescribirse colirios con inhibidores de la anhidrasa carbónica o de la rho quinasa, o agentes colinérgicos.

Como verás, hay muchos posibles tratamientos, por lo que no basta con ir a una farmacia a pedir consejo y, por supuesto, ni se te ocurra usar el colirio que le han recomendado a tu vecino. No combines colirios salvo si así lo ha prescrito tu oftalmólogo y no añadas al tratamiento otras gotas para los ojos de venta sin receta.

Tratamientos orales

Son la siguiente alternativa cuando no funcionan las gotas oculares. Se prueba primero con los colirios porque la terapia oral para controlar la presión intraocular suele ir acompañada de efectos secundarios más o menos molestos. Se usan normalmente de forma transitoria antes de la cirugía, o bien en pacientes que no quieren o pueden operarse y no es suficiente el tratamiento con colirios para controlar la presión.

Cirugía

Puede funcionar, dependiendo del paciente, la cirugía con láser, la llamada cirugía de filtración o trabeculectomía o la colocación en el ojo de pequeños drenajes.

Algunos pacientes con presión intraocular elevada o glaucoma pueden beneficiarse de una cirugía específica, mínimamente invasiva, que acorta los tiempos de recuperación.

La presión intraocular se produce por la acción de los líquidos del interior del ojo. Como sucede con la presión arterial, aunque no estén relacionadas, hay unos valores óptimos que no conviene rebasar ni por exceso ni por defecto. La presión intraocular elevada es un enemigo silencioso, pues no suele mostrar síntomas hasta que ha producido daños irreversibles. Esta alteración en la PIO está muy relacionada con el glaucoma. Si crees que puedes sufrir algún tipo de problema o necesitas medirte la presión ocular, desde la Clínica Oftalmológica Dr. Nebro podemos ayudarte, contáctanos y resolveremos tus dudas.

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