El ectropión es una alteración de la parte exterior del ojo que provoca cierta alarma en quien la padece y en su entorno familiar más directo. A continuación, te explicamos todas las claves al respecto.
¿Qué es el ectropión y cómo afecta al párpado?
Técnicamente, el ectropión es una de las afecciones del ojo consistente en una mala posición del párpado inferior que se gira hacia fuera. El párpado parece descolgarse y al dejar al aire libre la conjuntiva, es frecuente la aparición de nuevas dolencias, pero antes, vamos a repasar cómo puedes darte cuenta a tiempo de qué podrías padecer ectropión.
Síntomas más habituales
Son diversos y se presentan con alguna antelación. Vamos a describirlos uno a uno para que te sea más fácil saber si tienes, o no, la comentada afección.
Sequedad ocular
Cada vez que parpadeas se distribuyen tus lágrimas de forma equitativa por el ojo. Si el párpado inferior comienza a separarse, notarás que tus ojos están demasiados secos y tendrás la sensación de que se te ha metido arena en la parte inferior.
Un exceso de lágrimas
Al no funcionar correctamente el párpado, las lágrimas se acumulan progresivamente, provocando un síntoma que se suele asociar a alguna alergia, o resfriado, pero no siempre es así. Es importante revisar tus ojos para comprobar el motivo real de esta circunstancia.
La fotosensibilidad
Si a pesar de llevar gafas de sol, o de permanecer en un lugar en el que no hay luz directa, percibes que te molesta la luz, es posible que padezcas ectropión. La irritación de la córnea provocada por la sequedad del ojo es el motivo principal. Una vez más, es esencial descartar otras posibles enfermedades o afecciones antes de ofrecer un diagnóstico certero.
La irritación ocular
Los ojos están demasiado rojos, te molestan, notas cierto ardor e incluso percibes cierto enrojecimiento de ambos párpados. Si sumas este síntoma a los anteriores, te recomendamos que vengas a nuestra clínica para que comprobemos qué sucede y para que determinemos cuál es la solución más eficaz.
¿Cuáles son las causas del ectropión?
Acabamos de comentarte que un síntoma del ectropión es presentar el párpado inferior caído, pero esta es la consecuencia de distintas causas que generan los distintos tipos de ectropión.
Ectropión senil o involutivo
Se produce por el paso del tiempo, pero hay factores que inciden directamente en su aparición, como el tabaquismo, o una dieta errónea. Lo habitual es que la persona afectada se frote los ojos para aliviar el picor. Así, se genera cierta laxitud en la musculatura del párpado que termina por ceder y por girarse hacia fuera.
Ectropión cicatricial
Como su nombre indica, es el resultado de una cicatriz previa provocada por una intervención quirúrgica, por una quemadura, por un tumor o por un traumatismo severo. Es importante, en todos los casos anteriores, realizar un seguimiento de lo sucedido y del nivel de curación de la cicatriz generada.
Ectropión de origen genético o congénito
Sería recomendable conocer el historial médico de tus padres, o abuelos, para comprobar si también padecieron la dolencia. Es poco frecuente y se presenta desde el nacimiento reduciendo el ángulo de apertura de los párpados.
Ectropión mecánico
Se produce por la aparición de un tumor, maligno o benigno, que aumenta el peso del párpado, generando así que se descuelgue, o se gire hacia fuera. En ocasiones, el ectropión es la clave para detectar la presencia del tumor y diseñar el tratamiento más adecuado.
Ectropión paralítico
La parálisis del nervio facial afecta al músculo orbicular que rodea ambos párpados. La pérdida del impulso nervioso provoca la reducción del tono muscular y termina por generar la eversión, o giro, del párpado.
¿Cómo se trata y previene el ectropión?
En cuanto percibas los síntomas arriba indicados, ven a la clínica oftalmológica Nebro para que podamos evaluar tu caso. El tratamiento más eficaz es una intervención ambulatoria que consigue tensar el tendón al que está anclado el párpado. Las medidas de prevención pasan por la observación directa de los síntomas y por acudir periódicamente al oftalmólogo para comprobar que tu salud ocular es la más adecuada para tu edad y tipo de vida.