La revista American Journal acaba de publicar un artículo muy interesante. que investiga los efectos de la posición del cuerpo (tendido hacia arriba, o hacia un lado) sobre la presión intraocular en pacientes con glaucoma.

El estudio demuestra que la presión se eleva cuando nos tumbamos de lado en el ojo más declive. Esta elevación de la presión es mayor si el ojo declive es el que presenta  un peor campo visual.

Hasta ahora sabìamos que cuando nos tumbamos sube la presión intraocular, y éste aumento ha sido relacionado  con  la progresión del glaucoma

Los datos de la reciente investigación  pueden aportar algunas claves para entender el porqué el glaucoma avanza  más en un ojo que en el otro, ya que una persona pasa aproximadamente un tercio de su vida en posición tumbada y muchas tienen una preferencia en su posición durante el sueño, estando mucho más tiempo echadas sobre un lado que sobre el otro. En tales casos un ojo estaría sometido a una presión intraocular mayor que el otro durante un tiempo suficiente para provocar diferencias en la progresión de la enfermedad.

Este hecho puede tener relevancia clínica, y si un paciente tiene el glaucoma mucho más evolucionado en un ojo que en el otro, puede ser recomendable que duerma preferentemente echado sobre el lado del ojo “bueno”, para enlentecer la evolución de la enfermedad en el peor ojo. Una medida simple que puede contribuir a mantener la visión en pacientes con glaucoma.